Las drusas son las primeras señales visibles de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y suelen crecer con el tiempo. En un ensayo clínico de 24 meses, una combinación de resveratrol, quercetina y curcumina redujo un 13,4 % el volumen central de drusas, mientras que la curcumina sola provocó un aumento del 6,9 %. El estudio, abierto y con solo 38 pacientes, no contó con grupo placebo y la diferencia en agudeza visual (P = 0,08) no alcanzó significación estadística. A continuación, lo que demuestran los datos, lo que no demuestran y qué preguntar a tu oftalmólogo.
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